Fracturas de hueso y tobillo: las más comúnmente tratadas en la CCSS – Noticias cr

Las fracturas de huesos y tobillos son las más comunes que registró la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) durante este año.

Para este tipo de casos atendió a 3.448 pacientes de un total de 12.789 por fracturas con cierre desde octubre de 2025.

A esa lista se suma la del fémur con 3.199 y la del antebrazo con 2.032 como las más comunes.

Esto equivale a 40 pacientes atendidos por esta causa al día.

La fractura se produce cuando el hueso se rompe por la mitad o por sus extremos, explicó José Roberto Ulloa, jefe de Ortopedia del Hospital Rafael Ángel Calderón Guardia.

«En los adultos jóvenes solemos ver fracturas de tobillo, fracturas de radio o fracturas de fémur o tibia como resultado de traumatismos como accidentes de tráfico», explicó.

«En los adultos mayores solemos ver fracturas de cadera y radio, pero el trauma es menor y generalmente se debe a que en la noche, cuando se levantan para ir al baño, se caen y sufren fracturas de este tipo», explicó Ulloa.

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En reparación de diversas fracturas.

Una de las pacientes atendidas en este hospital es Sheilyn Boñalos, residente de Matina de Limón.

Tuvo varias fracturas a raíz de un accidente de tránsito que sufrió en la Ruta 32.

«Mis fracturas son de pelvis, cadera, fémur; mi pie izquierdo se giró completamente hacia el otro lado; mi pulmón estalló. Mi fémur se subió completamente. Lo único que lo sostenía para que mis órganos no se dañaran era la parte gelatinosa que uno tiene en el cuerpo; eso evitaba que mis órganos se dañaran», dijo.

Bolaños se recupera en casa y admite que fue un proceso doloroso física y emocionalmente.

“Estoy luchando por dos criaturas que están en mi casa, que son mis hijos de siete y ocho años. Esa es mi motivación para seguir aguantando este proceso”, afirmó la paciente.

Para la inmovilización de fracturas, según su tipo, se pueden utilizar férulas tradicionales de yeso o fibra de vidrio para los dedos.

También se utilizan inmovilizadores cuando el daño es por fracturas de húmero o botas para algunas fracturas de tobillo y dedos del pie.

“Si le ponemos un yeso y no lo llevamos al quirófano, lo ideal es dejar el yeso el tiempo que el médico considere necesario para que la fractura aguante, para que el hueso roto quede fijo y para que el paciente pueda iniciar rehabilitación, acudir a fisioterapia e iniciar la movilidad del hueso roto”, explicó el médico.

Si sufres una fractura acude al Ebais más cercano para su evaluación.

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