Un total de 872 centros educativos tienen órdenes sanitarias activas. De ellos, 101 corresponden a situaciones de alto riesgo estructural, que «representan un impacto directo en las condiciones de seguridad y aprendizaje de miles de estudiantes».
Así lo advirtió la Cámara Costarricense de la Construcción (CCC) a través de un comunicado de prensa antes del inicio del ciclo escolar 2026.
Para este grupo, estos datos muestran un rezago en la infraestructura de las escuelas y colegios públicos. La cámara indica que «sigue siendo uno de los principales obstáculos para el desarrollo social y la equidad».
«Las cifras reflejan una realidad que no podemos normalizar. Detrás de cada orden de salud, hay estudiantes, maestros y comunidades que enfrentan restricciones que afectan su presente y su futuro», dijo el director ejecutivo de la CCC, Randall Murillo.
La cámara citó análisis realizados por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), que concluyen que Costa Rica no cuenta con un inventario completo y actualizado de sus centros educativos.
La organización también señaló que Costa Rica enfrenta graves deficiencias en la gestión de la infraestructura escolar.
Recomendaciones de la Cámara de la Construcción
En medio de este escenario, la CCC lanzó una serie de propuestas:
- Integrar la atención de los centros educativos dentro de una política nacional de infraestructuras, con planificación plurianual y continuidad entre administraciones
- Priorizar el mantenimiento preventivo, con presupuestos protegidos y criterios técnicos claros
- Fortalecer la preinversión y planificación y así evitar iniciar obras sin estudios completos y diseños definitivos.
- Mejorar la capacidad técnica de las unidades ejecutivas del estado para incrementar los niveles de ejecución y eficiencia.
- Garantizar la transparencia y la rendición de cuentas a través de información pública sobre el progreso físico y financiero de los proyectos.
«Cuando la planificación falla, hay un costo financiero y social. Cada aula en mal estado representa una oportunidad perdida para las niñas, los niños, los jóvenes y el país», afirmó la CCC.
El grupo también recordó que sigue vigente el acuerdo marco con el eurodiputado que permite desarrollar programas como «Toma un centro educativo». Éste promueve iniciativas para que las empresas afiliadas a la cámara atiendan las necesidades del sector educativo.