La salud dental infantil puede tener consecuencias mucho más profundas de lo que tradicionalmente se pensaba. Una investigación basada en registros de personas en Dinamarca encontró un vínculo entre las enfermedades bucales en la infancia y las enfermedades cardiovasculares en los adultos.
Además, el estudio indica que la gravedad y persistencia de estas afecciones en los niños influyen fuertemente en el aumento de los factores de riesgo. Los datos, que incluyeron enfermedades moderadas o graves, mostraron una asociación más fuerte con la enfermedad cardíaca.
Según los autores, esta conexión se produce con la enfermedad cardiovascular aterosclerótica (ASCVD), que se produce cuando alguna sustancia se acumula en las arterias, según los Institutos Nacionales de Salud (NIH) de Estados Unidos. Además, el NIH advierte que es la principal causa de muerte en el mundo.
La investigación se realizó con registros de 568.778 personas nacidas entre 1963 y 1972, lo que fortalece la hipótesis de los científicos, quienes creían que los problemas bucales no son un tema aislado, sino que pueden afectar otras partes del cuerpo.
Según el análisis, no solo influye la presencia de caries o gingivitis, sino también la gravedad y persistencia de estas afecciones en el tiempo. Las trayectorias que incluyeron enfermedades moderadas o graves mostraron los vínculos más claros con eventos cardiovasculares en etapas posteriores de la vida.
Aunque el estudio no establece una relación causal directa, proporciona evidencia de una asociación estadísticamente significativa.
La salud dental como barrera defensiva del corazón
La enfermedad periodontal ocurre cuando las bacterias se acumulan en los dientes y las encías, causando inflamación. Aunque esta inflamación puede parecer leve, con el tiempo puede afectar a otras partes del cuerpo. Esto sucede porque las bacterias y la respuesta inflamatoria pueden afectar los vasos sanguíneos y los tejidos fuera de la boca.
La hipótesis científica afirma que las bacterias de la boca pueden ingresar al torrente sanguíneo o provocar la liberación de sustancias que generan inflamación. Esto puede promover la formación de placas en las arterias, estrechándolas y aumentando el riesgo de sufrir ataques cardíacos o accidentes cerebrovasculares.
El estudio destacó otra investigación realizada anteriormente, que encontró que la mala salud bucal durante la infancia puede estar asociada con una presión arterial más alta y un aumento en el grosor de las dos capas internas de las arterias.
Invierta temprano para prevenir más tarde
Los investigadores enfatizaron la importancia de la higiene bucal y la necesidad de convertirla en una prioridad internacional en la infancia. Esto se debe a que es un cambio alcanzable que puede cambiar la carga de personas enfermas en los sistemas de salud.
Hoy en día, según los autores, la salud dental es una de las necesidades médicas insatisfechas más comunes en la infancia, especialmente en hogares vulnerables. Esto puede profundizar las desigualdades al agregar un nuevo factor de riesgo en etapas futuras de la vida.
El análisis también reconoce limitaciones, como la imposibilidad de ajustarse a hábitos como el tabaquismo o la dieta en la edad adulta. Sin embargo, los datos sugieren que la base de la salud bucal, y posiblemente parte del riesgo cardiovascular, se construye desde los primeros años de vida.
El estudio concluye mostrando la importancia de analizar más a fondo estos resultados, ya que abren nuevas líneas de investigación para comprender mejor la causa de esta relación y desarrollar la detección precoz de las enfermedades cardiovasculares, así como mejorar su prevención y tratamiento.