Crisis en IVM: La CCSS está a punto de utilizar sus reservas para cubrir las pensiones, 16 años antes de lo previsto.


La Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) ha alertado sobre la posibilidad de utilizar la reserva del Régimen de Discapacidad, Vejez y Muerte (IVM) para pagar las pensiones de los jubilados en 2025, a pesar de que se había planeado su uso hasta 2041. Esto marcaría la primera vez en la historia que estos fondos se empleen para cubrir tales obligaciones.
El año pasado, un incremento en la jubilación anticipada disparó significativamente los gastos de la entidad en el pago de las pensiones IVM, que es el principal fondo de pensiones del país. Según explicó a La Nación el gerente de pensiones, Jaime Barrantes, esta situación llevó al CCSS a usar casi todo el interés de la reserva para cubrir el déficit y garantizar los desembolsos.
Barrantes no descarta la necesidad de recurrir a la reserva para garantizar el pago de las pensiones si los ingresos de las recaudaciones y otras fuentes resultan insuficientes.
“Los ingresos por cotizaciones no son suficientes y se complementan con los intereses de la reserva, pero aún no con la reserva en sí. En 2024, utilizamos casi todos los intereses, por lo que la reserva no creció. (…) Es un riesgo que, dependiendo de las circunstancias, podría materializarse este año, aunque aún es un poco prematuro. Este es un tema que seguiremos monitorizando casi mes a mes”, comentó el gerente.
Durante la sesión 9.499 de la Junta Directiva de la CCSS, el 27 de febrero, el director financiero, Gustavo Picado, explicó que desde 2020, los gastos relacionados con el pago de las pensiones IVM han superado a los ingresos por cotizaciones.
Sin embargo, la diferencia se amplió en 2024, dado que los ingresos alcanzaron los $1,281,932 millones, mientras que el pago de pensiones ascendió a $1,498,734 millones, lo que representa una disparidad de ¢216,802 millones. Esta cantidad es más del doble de la diferencia registrada en 2023, que fue de ¢101,803 millones.
En 2022, la disparidad entre estos dos conceptos fue de $80,899 millones, mientras que en 2021 y 2020 fue de $62,030 millones y $589 millones, respectivamente.
El IVM, debido al impacto del envejecimiento y factores como la revaluación de las pensiones, además del avance de ciertos trabajadores mediante la entrada de la reforma de enero de 2024, recibe contribuciones de $1,281,932 millones, pero se pagan pensiones de $1,498,934 millones en 2024.
– Gustavo Picado, director financiero de CCSS.
Este medio ha consultado a Barrantes sobre las declaraciones del director financiero en relación al uso de las reservas IVM para cubrir la diferencia. Barrantes indicó que hasta el momento solo se han utilizado los intereses y que los fondos de la reserva no se han tocado.
De acuerdo con las proyecciones de la última evaluación actuarial de seguros de discapacidad, vejez y muerte, presentada en septiembre del año pasado, se pronostica que el plan de pensiones entrará en una fase crítica en 2035, cuando las cotizaciones no sean suficientes para cubrir los gastos del fondo.
El estudio estimó que hasta 2041, sería necesario recurrir a la reserva para mantener los pagos.
No obstante, Picado advirtió que desde 2020, los ingresos no han sido suficientes para cubrir los gastos, lo que implica la primera proyección en 15 años. Si se llega a usar la reserva en 2025, esto representaría un avance de 16 años.
Una vez que se agoten estos fondos, el artículo 177 de la Constitución establece que el déficit debe ser cubierto por el presupuesto nacional.
El pago de la deuda pendiente con el Tesoro podría equilibrar los gastos
La gestión de pensiones de la institución está analizando tres posibles fuentes de ingresos para evitar tomar fondos de la reserva.
Según Barrantes, una de estas opciones es que el Ministerio de Finanzas cancele más de $56,000 millones que se deben al IVM, una suma que el gobierno no incluyó en su presupuesto de 2018 y que fue ordenada para su pago por la Cámara Constitucional en junio de 2020.
Los magistrados ordenaron al Ministerio de Finanzas y al CCSS a buscar la forma de restituir este dinero en un plazo de cinco años, lo que se espera que ocurra en 2025. Barrantes confirmó que, debido al interés acumulado, la deuda asciende actualmente a $68,000 millones.
“Algunas de las conversaciones que hemos sostenido respecto al pago del saldo acumulado que el Estado debió haber contribuido en 2018, como resultado de la orden judicial, están bastante avanzadas. Existe una disposición del Tesoro para comenzar a negociar para que esta cantidad se cancele”, dijo el gerente de pensiones.
El ministro de Finanzas, Nogui Acosta Jaén, confirmó a este medio que están al tanto de la deuda pendiente y que se procederá a su pago este año. Además, enfatizó la necesidad de que la entidad evalúe la rentabilidad de su cartera en relación con las tasas de interés del mercado, ya que esto también puede repercutir en la reserva.
Existen dos preguntas importantes: no solo la deuda implica que se deba utilizar la reserva, sino que el proceso demográfico del país también generará presión. Los ingresos no serán suficientes para sostener una población que se espera envejezca y viva más años.
– Nogui Acosta Jaén, Ministro de Finanzas.
“Hemos presupuestado, no quiero decir que esté allí, pagándoles $58,000 millones y $27,000 millones que son IVM”, afirmó Acosta.
El Jefe añadió que se verificarán las acusaciones planteadas por el CCSS, ya que son mayores que los recursos asignados por el gobierno. “Por supuesto, revisaremos todos los cargos”, comentó.
Luis Antonio Molina, viceministro de finanzas, confirmó que se le ha solicitado a la institución estatal que respalde la deuda, con el fin de verificar la cifra y realizar el pago correspondiente.
“Cabe recordar que en 2023, incluso si el Ministerio de Finanzas hubiera tenido los recursos para transferirlos a dicha entidad, no fue posible hacerlo en su totalidad debido a la falta de autorización presupuestaria de la caja”, añadió Molina.
Otras medidas podrían ofrecer un respiro a la reserva
Se han planteado dos medidas por parte del gerente de pensiones para evitar el uso de la reserva, que incluyen la aprobación de una factura que transferiría el 0.25% de la contribución del empleador del Banco Popular al CCSS para financiar las pensiones IVM, así como un aumento de contribuciones.
El proyecto de ley fue presentado por primera vez en 2019 por los legisladores de aquella época, Pedro Muñoz y María Inés Solís, pero al expirar, el legislador Alejandro Pacheco, del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC), lo volvió a introducir en 2024.
Pacheco comentó a La Nación que el archivo ingresó al Comité de Asuntos Sociales en febrero y actualmente está en consulta con varias entidades. También aseguró que la transferencia de recursos no afectaría el funcionamiento del banco, ya que no es parte de su actividad principal o su principal fuente de financiamiento.
El gerente de pensiones enfatizó que un punto adicional para mejorar la financiación del IVM es el aumento de los niveles salariales, lo que podría conducir a ajustes en las cotizaciones y promover un aumento en los ingresos.
Por su parte, Gustavo Picado confirmó esta medida en la reunión de la junta directiva de la Caja, que se realizó a finales de febrero. También explicó que la contribución al plan de pensiones se incrementará en un 0.5% en enero de 2026, lo que fortalecerá la recaudación.