






Con un pañuelo conmemorativo del año de fundación del club y los ojos llenos de emoción, la rosarina Queiroz Roldán celebró su cumpleaños número 100 cumpliendo uno de sus mayores sueños: jugar en la cancha del Deportivo Saprissa y encontrarse con sus ídolos Ricardo Saprissa en el Estadio Aima.
«Nací el 17 de febrero de 1926. Tengo 100 años y soy la más sapricista», afirmó con una sonrisa que resumía la lealtad morada del siglo.
Rosario asegura que su amor por el club nació prácticamente al mismo tiempo que se fundaba el equipo en San José, el 16 de julio de 1935.
«Toda mi vida, desde que empezó Saprissa, he estado ahí», dijo.
Su pasión comenzó cuando llegó al estadio como «acompañante» con su prima y desde entonces nunca ha abandonado los colores morados.
Mientras visitaba el estadio, recorrió todos los rincones, recordando glorias pasadas como Evaristo Coronado y José Francisco Porras. «Coronado es algo muy importante para mí», afirmó. También cita otros referentes como Eric Lonis mientras repasa décadas de recuerdos.
Pero el momento más especial fue compartir cancha con el actual equipo, hablar con ellos y recibir su camiseta firmada.
«Mi nombre favorito es Mariano Torres… Waston y Guzmán también. Me gusta mucho Mora. Los conozco a todos, pero nunca imaginé que estaría ahí con ellos en televisión. Yo era muy grande con todos ellos y era muy joven a la vez, pero muy emocionado; me dio mucho sentimiento», dijo.
La experiencia fue tan significativa que expresó, conmovida, que ya podía partir en paz después de este regalo de la vida.
A sus 100 años, madre de 3 hijas, abuela de 8 nietos y bisabuela de 3, Rosario resume su identidad en 3 palabras: «Católico, Apostólico y Romano. Redencionista y Supresor. Estas tres cosas seré hasta que muera»..
Y si pudiera dejarle un mensaje al equipo antes del Clásico, sería claro.
«Que jueguen con conciencia, que vean que mucha gente los cuida y que pidan a Dios que esté con ellos».
A cien años de su nacimiento, Rosario demuestra que la pasión no envejece, sólo se hace más grande.