

Costa Rica mantendrá la lucha contra el narcotráfico en el estricto ámbito policial, pese a los acuerdos regionales firmados con Estados Unidos, aseguró el ministro de Seguridad, Mario Zamora.
El dirigente explicó que los compromisos alcanzados en la conferencia contra los cárteles de las Américas permiten la cooperación en el intercambio de información, datos y operaciones conjuntas, pero no implican participación militar para el país.
Zamora hizo estas declaraciones luego de que circularan interpretaciones sobre los alcances de los acuerdos regionales contra el narcotráfico.
«Así como el narcotráfico viola nuestras fronteras y nuestra soberanía, los países estamos integrando y renovando nuestros esfuerzos de trabajo conjunto para combatir el narcotráfico», afirmó.
Por cierto, argumentó que varias propuestas, como el eventual uso de misiles, dependerían de lo que los países acuerden y acepten.
«Lo que está haciendo el presidente Trump es hacer una oferta», dijo Zamora.
«Este no es el caso en Costa Rica. Nosotros mantenemos la lucha contra el narcotráfico en el estricto ámbito policial y no le corresponde a un ministro de seguridad cambiar ese modelo», agregó.
Ministro Mario Zamora presenta el documento firmado. (Foto Tomás Gómez/El Observador)
Fuerza que ya es legal
Dentro del debate sobre nuevos acuerdos regionales destaca el concepto de «paz por la fuerza o el poder».
Según Zamora, se trata de normas que ya están vigentes y no cambiarían.
«Nuestro sistema legal otorga a las fuerzas del orden, a la policía, poderes para usar la fuerza legal. Esto no es fuerza indiscriminada. La policía, cuando arresta, cuando realiza una búsqueda o cuando intercepta en alta mar, usa la fuerza, pero la fuerza legal», explicó.
«Esto puede implicar que cada una de estas detenciones y actuaciones policiales deban ser presentadas inmediatamente ante un juez de la República. Esto se mantiene sin cambios. No hay el más mínimo cambio en esa dirección y por eso rechazo de manera inequívoca las interpretaciones erróneas que introducimos en Costa Rica, variaciones en el funcionamiento de las fuerzas policiales y falta de respeto a nuestro Estado de derecho», agregó.
(Captura de pantalla)
La policía contra el ejército
Respecto a los desarrollos que haría cada país a partir de sus acuerdos con Estados Unidos, Costa Rica señala que en su caso estará limitado por la ausencia de fuerzas militares.
«Así como pedimos respeto a nuestra soberanía en la que sólo tenemos policías, también respetamos la soberanía de otros países en los que fuerzas policiales y militares se unen en la lucha contra el narcotráfico», dijo Zamora.
«Las discusiones sobre el uso de fuerzas militares son consistentes con esos países», añadió.
En esa línea, agregó que este es un factor que también aplica para Panamá, donde tampoco hay un ejército permanente en funcionamiento.
Obligaciones de los ministros
Ministros de Defensa, Seguridad y Relaciones Exteriores de varios países firmaron un acuerdo de trabajo conjunto con el Secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth.
Se acordó «ampliar la cooperación multilateral y bilateral para fortalecer la seguridad en el hemisferio occidental».
Para ello se han establecido tres líneas de trabajo:
- seguridad fronteriza
- lucha contra el narcotráfico y el narcoterrorismo
- protección de infraestructura crítica
La estrategia se define como «la paz a través de la fuerza».
Estos compromisos se resumen en una coalición de 17 países, entre Estados Unidos, países latinoamericanos y varias islas del Caribe. Centroamérica incluye Costa Rica, Panamá y Honduras.
Cuatro pilares de Donald Trump
Los acuerdos generales del llamado Escudo de las Américas también están recogidos en una proclama del presidente Donald Trump, que establece cuatro puntos específicos:
- Los cárteles criminales y las organizaciones terroristas extranjeras en el hemisferio occidental deben ser desmantelados en la mayor medida posible, de conformidad con la ley aplicable.
- Estados Unidos y sus aliados deben coordinarse para despojar a estas organizaciones de cualquier control territorial y acceso al financiamiento o recursos necesarios para llevar a cabo sus campañas de violencia.
- Estados Unidos entrenará y movilizará a los ejércitos de los países socios para lograr el poder de combate más efectivo necesario para desmantelar los cárteles, así como su capacidad para llevar a cabo violencia y buscar influencia a través de la intimidación organizada.
- Estados Unidos y sus aliados deben mantener a raya las amenazas externas, incluidas las influencias extranjeras malignas procedentes de fuera del hemisferio occidental.