A medida que las escuelas y universidades regresan a clases, enfrentan un aumento de los riesgos digitales, mientras que los ciberataques al sector educativo aumentan, poniendo en riesgo los datos confidenciales y la continuidad académica.
En un comunicado, la empresa Secure Solutions advirtió que los centros educativos se han convertido en uno de los principales objetivos de los ciberdelincuentes, en un momento en el que la actividad digital relacionada con el inicio del curso académico está aumentando. Según la empresa, las amenazas ya no se diferencian por tamaño o tipo de organización y ahora combinan ransomware, extorsión de datos y vulnerabilidades relacionadas con el uso de herramientas de inteligencia artificial generativa.
Según Check Point, el sector educativo fue la industria más atacada en América Latina, con un promedio de 3.706 ataques semanales por organización.
En Costa Rica, el promedio general de ciberataques alcanzó los 1.423 por semana en los últimos seis meses, siendo la divulgación de información la vulnerabilidad más común, afectando al 84% de las empresas, superior al 72% reportado en el resto de América.
exposición digital
La empresa advirtió que los riesgos tienden a agravarse en fechas claves como el regreso a clases, cuando aumenta tanto el uso de plataformas académicas como el intercambio de información entre estudiantes, docentes y personal administrativo.
En este entorno, un robo puede ir más allá del robo de datos. El comunicado advierte que incidentes de este tipo pueden provocar la interrupción de clases, la paralización de andenes y daños operativos en los centros educativos.
Las instituciones de este sector gestionan información confidencial, como información personal, expedientes académicos y registros financieros, por lo que una infracción puede provocar robo de identidad, fraude y daños a la reputación.
Colegios y universidades en el punto de mira
Soluciones Seguras atribuye parte de esta apuesta a la fuerte digitalización del sector y al uso de infraestructuras parcialmente obsoletas.
La empresa cree que la protección digital debe abordarse como una prioridad estratégica desde el inicio del año escolar, en lugar de simplemente como una respuesta después de que ya haya ocurrido un incidente.
En este contexto, recomendó fortalecer medidas como el uso de autenticación multifactor, segmentación de redes, firewalls, programas antivirus, respaldos en la nube y controles de acceso remoto.
La seguridad también comienza en el aula
Además de las barreras tecnológicas, la empresa insistió en la necesidad de capacitar a estudiantes, docentes y personal administrativo en buenas prácticas digitales.
“No se trata sólo de instalar soluciones tecnológicas, sino de educar a estudiantes, profesores y administradores con criterios digitales, conciencia de riesgos y mejores prácticas de gestión de la información”, afirmó Joey Milgram, director de operaciones de Secure Solutions.
Milgram agregó que al integrar una cultura de seguridad en el proceso educativo, las instituciones reducen su exposición a amenazas y al mismo tiempo preparan a las nuevas generaciones para operar de manera responsable en entornos digitales.
La advertencia llega en marzo, cuando miles de estudiantes regresan a las aulas en toda la región y la seguridad digital comienza a surgir no solo como una cuestión técnica sino como un requisito para mantener la continuidad educativa.