Este martes 24 de diciembre llega a Costa Rica con un patrón climático caracterizado por vientos persistentes, temperaturas frescas en zonas altas y lluvias aisladas en el Caribe y la Zona Norte, según el Instituto Meteorológico Nacional (IMN).
El fenómeno está asociado a altos niveles de presión atmosférica en la Cuenca del Caribe, condición típica de la temporada que intensifica los vientos alisios y define el clima durante las celebraciones navideñas.
Según el IMN, se esperan rachas de viento entre 25 km/h y 50 km/h en el Valle Central, el Pacífico Norte y sectores montañosos del país.
En el norte de Guanacaste y en zonas altas las ráfagas pueden alcanzar entre 60 km/h y 80 km/h, por lo que se recomienda precaución ante la posible caída de ramas, objetos sueltos o afectaciones a las actividades al aire libre.
Lluvias aisladas en el Caribe y Zona Norte
El transporte de humedad impulsado por el viento favorecerá la formación de nubes desde el Mar Caribe, con lluvias aisladas principalmente en la provincia de Limón y la Zona Norte.
A veces, parte de esta capa de nubes puede extenderse hacia el Valle Central y causar llovizna ligera, especialmente durante las primeras horas de la mañana.
En contraste, en las regiones del Pacífico prevalecerán condiciones de aire levemente a parcialmente nublado durante todo el día, con baja probabilidad de precipitaciones.
Mañana fría: las mínimas bajaron a 2,7 °C
La madrugada de Navidad se caracterizó por las bajas temperaturas, especialmente en las zonas montañosas. Datos preliminares del IMN reportan las siguientes temperaturas mínimas:
– Volcán Turrialba: 2,7 °C
– Volcán Irazú: 3,2 °C
– Volcán Poás: 7,6 °C
– Cerro Cedral: 7.9°C
En el Valle Central, la estación Barrio Aranjuez, en San José, registró una temperatura mínima de 16.2 °C, reflejando un amanecer fresco para quienes iniciaron temprano las actividades navideñas.
Estas condiciones no son exclusivas de Costa Rica. En gran parte de Centroamérica y el sur de Norteamérica, los sistemas de altas presiones siguen dominando el panorama atmosférico, fortaleciendo los vientos alisios y provocando descensos térmicos nocturnos, especialmente en zonas elevadas.