


Las enfermedades transmitidas de animales a humanos siguen presentes en Costa Rica y mantienen un riesgo sanitario actual, en un contexto donde la Organización Mundial de la Salud (OMS) alerta sobre virus con potencial pandémico.
Según especialistas de la Universidad Nacional (UNA), factores como el cambio climático, la movilidad humana y la biodiversidad favorecen la aparición y reaparición de estas enfermedades, muchas de ellas con circulación activa.
“Con casi el 5% de la biodiversidad mundial, el país se convierte en un ambiente propicio para la circulación de agentes infecciosos, pero se posiciona como un laboratorio natural privilegiado para el estudio de estos agentes”, afirmó Gaby Dolz, investigadora de la UNA.
Además, el experto advirtió que muchas de estas infecciones pueden pasar desapercibidas o confundirse con otras afecciones, dificultando su detección oportuna y aumentando el riesgo en poblaciones vulnerables.
(Foto cortesía Senasa/El Observador).
Virus con potencial pandémico
A nivel global, la OMS monitorea los virus de origen zoonótico, especialmente los relacionados con la influenza.
Según la agencia, estos virus siguen siendo motivo de preocupación debido a su capacidad para mutar y generar nuevas variantes.
«Desde la última consulta, en septiembre de 2025, seis países han notificado a la OMS 25 infecciones humanas por virus gripales de origen zoonótico. La mayoría de los afectados estuvieron expuestos a animales infectados o a lugares contaminados por virus gripales», informó la organización en febrero.
Aunque no se ha documentado una transmisión sostenida entre humanos, advierte que estos virus tienen el potencial de convertirse en amenazas a mayor escala.
«Estas reuniones bianuales examinan minuciosamente estos virus y seleccionan nuevos virus candidatos que puedan utilizarse rápidamente para producir vacunas en caso de una amenaza pandémica. En esta reunión, los expertos recomendaron un nuevo candidato para producir vacunas contra el virus A(H9N2)» añadió.
Según expertos internacionales, el virus de la influenza A (H9N2) es un subtipo de gripe aviar que afecta a las aves de corral en todo el mundo.
Provoca una enfermedad leve en humanos, pero representa una amenaza potencial zoonótica y pandémica debido a su capacidad de mutación y recombinación.
(Foto cortesía Senasa/El Observador).
Casos en Costa Rica
En territorio nacional, varias investigaciones también han identificado la presencia de agentes zoonóticos tanto en animales como en humanos. Lo que confirma que no se trata de un riesgo teórico, sino de enfermedades que ya circulan en distintos entornos.
Por ejemplo, se han detectado infecciones como la ehrlichiosis, con seroprevalencias cercanas al 30% en perros, así como presencia en donantes de sangre humana, que suponen riesgos, especialmente en personas inmunocomprometidas.
También se han documentado enfermedades transmitidas por aves, insectos o alimentos contaminados.
«Existen múltiples vías de exposición y la necesidad de vigilancia bajo un enfoque de ‘Una sola salud’, integrando la salud humana, animal y ambiental», enfatizó Dolz.
Algunas de las enfermedades citadas por el experto que se han identificado en el país son:
- Rickettsiosis (Ehrlichia canis)
Detectado en perros y también en humanos.
Pueden ser graves o incluso mortales si no se diagnostican a tiempo. - estomatitis vesicular
Afecta a animales como el ganado vacuno, equino y porcino.
En los seres humanos, puede provocar síntomas similares a los de la gripe y, en casos raros, complicaciones neurológicas. - Psitacosis (Chlamydia psittaci)
Se transmite por las aves a través de secreciones o heces.
Esto puede provocar neumonía y complicaciones como inflamación del corazón o del cerebro. - Paragonimiasis (caracol pulmonar)
Se obtiene comiendo cangrejos o camarones crudos o poco cocidos. En Talamanca, un estudio identificó infección en 23 de cada 100 niños evaluados. - enfermedad de Chagas
Asociado con insectos triatominos presentes incluso en las casas. Las investigaciones encontraron insectos infestados en más de la mitad de las viviendas analizadas en algunas comunidades. - Leishmaniasis (papalomoyo)
Transmitido por insectos muy pequeños.
En Costa Rica se han reportado más de 12.800 casos en la última década, con afectación de la piel y, en los casos más graves, de órganos internos.
(Foto Mariana Mena/El Observador).
Vacunación y grupos de riesgo
Por otro lado, la vacunación sigue siendo una de las herramientas de prevención más importantes, especialmente contra enfermedades como la gripe.
De hecho, de cara a 2026, la Comisión Nacional de Vacunación y Epidemiología (CNVE) ha ampliado los grupos de riesgo.
“Mantenemos los mismos grupos de riesgo que años anteriores. Niños menores de 8 años, adultos mayores, personas vulnerables, mujeres embarazadas, trabajadores de la salud, recolectores de basura. Pero este año incluye a personas que trabajan con animales salvajes, aves y cerdos.«, explica el epidemiólogo de la CCSS, Elvis Delgado.
Esta adaptación responde precisamente al riesgo que suponen las enfermedades zoonóticas para los humanos con una mayor exposición a los animales.
«No podemos ignorar que existe la gripe aviar y la gripe porcina, que provocaron una pandemia en 2009, por lo que la Comisión las incluyó en los lineamientos», subrayó Delgado.
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