El uso de una sustancia conocida como fipronil en cultivos frutales perjudicará a la población de abejas y con ello afectará al derecho a un medio ambiente sano. Por tal motivo, el producto fue prohibido en Costa Rica, según lo decidió la Sala Constitucional.
El debate está sobre la mesa desde hace meses, luego de que un grupo de apicultores de Lepanto, Puntarenas, informaran que habían observado efectos en las colmenas de abejas nativas y Apis mellifera desde 2024.
Estiman la pérdida de al menos 24 colonias de abejas nativas. También provocaron graves daños a más de 300 colmenas, con una reducción poblacional cercana al 70%.
Su lectura es que el fipronil, que se utiliza en el cultivo del mango, estaría detrás de los daños.
Por ello, apelaron a la Sala IV, alegando que no sólo hay afectaciones al medio ambiente sano, sino también a los derechos a la salud, a la biodiversidad, a la seguridad alimentaria y a su actividad productiva.
¿Qué dijo la Sala IV sobre las abejas?
En la sentencia 2026-011640, la Sala Constitucional valoró los informes proporcionados por el Sistema Nacional de Salud Animal (Senasa) y los resultados de laboratorio de LANASEVE. En este se detectó la presencia del insecticida Fipronil y su metabolito en muestras de abejas analizadas.
Además, los magistrados analizaron los estudios realizados por el Instituto Regional de Estudios en Sustancias Tóxicas (IRET) de la Universidad Nacional. Estos identificaron la presencia de este insecticida en concentraciones superiores a los niveles estimados como letales.
Junto a estos elementos, también se analizaron los criterios técnicos de la Universidad de Costa Rica, que documentaron la toxicidad del Fipronil para las abejas y otros polinizadores.
«A partir de este conjunto de pruebas, por unanimidad, el Tribunal Constitucional consideró que hubo afectación a las poblaciones de abejas en la zona de Lepanto. Y concluyó que hubo vulneración del derecho a un medio ambiente sano y ecológicamente equilibrado», explicó el tribunal en un comunicado este martes.
Ante este panorama, la orden es retirar del mercado todos los insecticidas que contengan fipronil.
La frase completa está en proceso de preparación y posteriormente pasará a los sistemas del Judicial.
El gobierno ha prometido una eliminación gradual.
La decisión de la Sala IV coincide con un anuncio del Gobierno hace semanas, encaminado a la eliminación progresiva del fipronil en un período de dos años.
Según los Ministerios de Sanidad y Agricultura, el fipronil no sólo está relacionado con la muerte de las abejas. Su uso también provocará riesgos ambientales y efectos en la producción de alimentos.
Es un insecticida muy utilizado en la agricultura y también en productos del hogar. Sin embargo, su alta eficiencia es precisamente uno de los motivos por los que genera preocupación.
«Es un insecticida tan bueno y eficaz que se lo lleva todo», explicó anteriormente el ministro de Agricultura, Víctor Carvajal.
«Esto significa que no sólo elimina plagas. Sino que también afecta a insectos benéficos como las abejas, esenciales para la polinización y la producción de alimentos», añadió.
Además, el dirigente advirtió que el uso de antiguos químicos agrícolas plantea mayores riesgos para los consumidores. Esto se está dando a medida que el país avanza en la eliminación de moléculas; Seis ya han sido eliminados y hay seis más en proceso.
El Gobierno ha anunciado medidas para eliminar definitivamente el uso del producto en dos años debido a sus efectos sobre la salud y el medio ambiente. (Foto: Mariana Mena/El Observador)