

El Instituto Meteorológico Nacional (IMN) ha descartado la formación del fenómeno de La Niña durante 2026. Esta fase está asociada a un aumento de las precipitaciones.
La institución mantiene el monitoreo climático desde hace varios meses, al detectar enfriamiento en el Pacífico ecuatorial desde 2025.
Así lo confirmó Karina Hernández, especialista de la Unidad de Climatología del IMN. La institución ha estado brindando seguimiento técnico desde el año pasado, cuando surgieron los primeros signos de enfriamiento. Esta condición es necesaria para el desarrollo del fenómeno.
“Actualmente el SAT-ENSO está inactivo porque no vemos otra condición que una fase neutral. Ya llevamos varios meses en esta condición y el pronóstico indica que continuará, incluso en los primeros seis meses del año”, dijo.
El enfriamiento no fue suficiente
Durante 2025 y principios de 2026, el IMN mantuvo un monitoreo climático constante debido a un enfriamiento progresivo en el Pacífico ecuatorial. La institución monitoreó este comportamiento como parte del seguimiento del fenómeno ENOS.
Sin embargo, el enfriamiento no alcanzó el umbral requerido ni se mantuvo durante el tiempo requerido.
Además, la atmósfera no reaccionó de manera consistente, lo que impidió que el fenómeno se consolidara.
«A veces el Pacífico ecuatorial estaba frío, pero nunca se sostenía lo suficiente. Además, la atmósfera no respondía, por lo que nunca hubo un acoplamiento entre el océano y la atmósfera», explicó Hernández.
Los criterios técnicos establecen condiciones claras: La Niña sólo se declara cuando la temperatura del mar baja al menos 0,5 °C, esta condición debe mantenerse durante varios meses y debe haber una respuesta atmosférica sostenida.
Explicación infográfica de El Niño y La Niña, dos fenómenos climáticos opuestos en el Océano Pacífico que pueden tener un impacto significativo en la meteorología, los incendios forestales y los ecosistemas – (AFP)
Del reloj al inactivo
El cambio más importante se produjo en el Sistema de Alerta Temprana ENSO (SAT-ENSO). El IMN monitorea este indicador desde noviembre de 2025, sin embargo, en febrero de 2026 quedó inactivo.
Este sistema permite monitorear la evolución de El Niño y La Niña mediante el análisis de indicadores oceánicos y atmosféricos.
«Exactamente, aunque el Océano Pacífico ecuatorial estuvo un poco frío por momentos, la atmósfera nunca reaccionó lo suficiente. Entonces, esa consolidación de la presencia de La Niña no se produjo», indicó el especialista.
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Costa Rica permanecerá en fase neutral
Una vez descartada La Niña, Costa Rica se mantendrá en fase neutral durante los próximos meses. En este estado, el clima depende principalmente de factores regionales.
«Cuando estamos en fase neutra, el clima no está modulado por fenómenos como El Niño o La Niña. Entran en juego más factores locales, como la zona de convergencia intertropical, los vientos alisios y las condiciones del mar cercano», explicó Hernández.
El IMN espera que esta condición se mantenga al menos durante el primer semestre del año.
El Niño bajo vigilancia
Algunos modelos internacionales plantean la posibilidad de El Niño, que se asocia con menos lluvia.
Sin embargo, el IMN advierte que este escenario presenta alta incertidumbre, por lo que se continuará el seguimiento en los próximos meses.
«Algunos modelos dan cierta probabilidad de El Niño, pero esa probabilidad es muy similar a la de la fase neutra. Todavía hay mucha incertidumbre asociada, tal como pasó con La Niña desde el año anterior», dijo Hernández.
El IMN ha estado monitoreando desde el final de la fase de El Niño en 2024. En ese momento, el enfriamiento del Pacífico generó expectativas y probabilidades de formación.
En una fase de El Niño, las condiciones de sequía son peores. (Foto archivo/El Observador)