La mañana de este martes, el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) dio a conocer las identidades de las víctimas del triple asesinato ocurrido el sábado en Orotina.
El primero de ellos es un hombre de 46 años llamado Castro. Se trata de Andrey Castro Bonilla, hombre que estaría vinculado a la Asociación Deportiva Municipal de Puntarenas.
Tenía su registro electoral en Cahuita, Limón, y según el OIJ era dueño de un muelle.
«Gestionaba o era propietario de un muelle, de un amarre con algunos barcos pesqueros», según Vladimir Muñoz, subdirector general en funciones de la policía judicial.
Un día después del hallazgo de los cadáveres se realizó un allanamiento en su domicilio en Puntarenas.
Mediante la diligencia encontraron en el inmueble nueve armas de fuego, entre ellas AK-47 y AR-15, así como municiones para las mismas.
«Asimismo, los equipos caninos dieron una respuesta positiva sobre rastros de aparente droga que se encontraban en ese lugar», dijo el subdirector de policía.
La segunda víctima es un hombre de 52 años llamado Jackson. Esta identidad coincide con la denuncia de desaparición de un hombre llamado Iván Horacio.
Fuentes cercanas al caso confirman que se trata de la misma persona.
Según información proporcionada por el OIJ, esta persona fue vista por última vez en Puntarenas el 27 de marzo y fue reportada como desaparecida un día después, fecha en la que habría fallecido.
La tercera víctima es un hombre de 52 años llamado Raga.
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¿Por qué fueron asesinados?
Para la policía judicial, es un hecho que se trata de un ajuste de cuentas, posiblemente vinculado al tráfico de drogas.
Por ello, ahora investigan para esclarecer si se debió a un accidente, un extravío del medicamento o una deuda importante.
«Entonces esa es la línea que estamos tomando en este tiempo de investigación y que vamos a fortalecer o eventualmente cambiar si es necesario», declaró Muñoz.
No presentaban heridas visibles de arma de fuego o arma blanca en sus cuerpos, por lo que se realizó una autopsia para determinar la causa de la muerte.
Los tres fueron encontrados atados de manos y pies, además tenían cinta adhesiva sobre la boca y los ojos y una bolsa negra sobre la cabeza.
Todos ellos iban en un vehículo que cayó a un barranco cuya distancia a la calle era de unos 50 metros.
Un vecino escuchó un ruido y luego de ir a investigar, encontró el lugar y dio aviso a las autoridades policiales.
El vehículo fue trasladado al Departamento de Ciencias Forenses de San Joaquín de Flores donde le hacen una «inspección profunda».