

el presidente de EE.UUDonald Trump, presentó este jueves su llamado Consejo de Paz, un nuevo organismo con el que busca liderar los esfuerzos para mantener la tregua entre Israel y Hamás y definir el futuro de la Franja de Gaza, devastada por más de dos años de guerra.
Trump organiza su Consejo de Paz en Davos sin el apoyo de aliados clave
El anuncio lo hizo durante su discurso en el Foro Económico Mundial, donde el presidente aseguró que la iniciativa cuenta con un amplio apoyo internacional, pese a que varios aliados tradicionales de Washington optaron por no sumarse.
«Esto no es para Estados Unidos, esto es para el mundo», afirmó Trump, señalando que el Consejo de Paz podría incluso asumir funciones similares a las de Naciones Unidas si logra consolidarse, aunque luego matizó sus declaraciones indicando que el proyecto se desarrollaría en coordinación con la ONU.
Inicialmente concebida como un pequeño grupo de líderes para supervisar el alto el fuego, la iniciativa ha evolucionado hacia una estructura más ambiciosa, lo que plantea dudas sobre su alcance, composición y legitimidad. Trump aseguró que 59 países se sumaron al proyecto; Sin embargo, al evento de presentación asistieron representantes de sólo 19 naciones además de Estados Unidos, incluidos Azerbaiyán, Paraguay y Hungría.
En el evento participó Ali Shaath, quien encabezaría un futuro gobierno tecnocrático en Gaza bajo supervisión estadounidense. Shaath anunció que el paso fronterizo de Rafah con Egipto se abriría en ambas direcciones la próxima semana, información que no fue confirmada por Israel, país que mantiene el control militar del lado gazatí del paso fronterizo.
Aunque el Consejo de Paz fue mencionado en el plan de alto el fuego de 20 puntos presentado por Trump y recibió el apoyo del Consejo de Seguridad de la ONU, los diplomáticos de Medio Oriente expresaron reservas. Según fuentes árabes consultadas, la aceptación anunciada por Washington es provisional y existen contradicciones entre la propuesta estadounidense y el mandato de Naciones Unidas, lo que reduce las posibilidades de un amplio apoyo de las grandes potencias.
Mientras tanto, la situación humanitaria en Gaza sigue siendo crítica, con más de dos millones de palestinos afectados, a pesar de la reducción de la violencia tras el acuerdo de alto el fuego y la liberación de rehenes. Trump reiteró que la continuidad de la tregua depende del desarme de Hamás, condición que el grupo insurgente rechaza y que Israel considera no negociable.
El presidente estadounidense aseguró que el conflicto «está llegando a su fin», aunque reconoció que continuaban focos de violencia, que calificó de «pequeños incendios» en comparación con la intensidad anterior de la guerra. Fuente: AFP.