

Olas de hasta 4 metros y severa erosión es lo que vive el Caribe debido a los efectos de los golpes de frío.
Como se le explicó a El observador Rodney Mora, coordinador del Módulo de Información Oceanográfica (Mio-Cimar), ha alcanzado en los últimos días las alturas máximas de 4,2 metros.
El frente frío número 13, que afecta a Costa Rica desde el sábado, continúa generando condiciones de oleaje alto a muy alto en el Caribe.
«Las alturas promedio varían entre 2,5 y 3 metros y las máximas alcanzan hasta 4,2 metros», dijo Mora.
Según el experto, este sistema de fuerte intensidad estuvo acompañado de intensos vientos que favorecieron un mayor desarrollo del oleaje.
“Este evento provocó una componente de viento muy del norte, lo que permitió que el oleaje tuviera mayor desarrollo y alcanzara alturas de hasta 4 metros en promedio en mar abierto”, explicó el especialista.
viento intenso
Mora explicó que el sistema se vio fortalecido por isobaras de presión que alcanzaron los 1.020 milibares, lo que provocó una aceleración del viento en gran parte del país.
En la costa Caribe se registraron vientos promedio entre 30 y 50 km/h, con rachas que alcanzaron los 60 km/h.
Mientras tanto, también se intensificaron las ráfagas de viento en el Océano Pacífico Norte y en los pasos montañosos de esa región, provocando condiciones desfavorables tanto en tierra como en mar abierto.
«En el Caribe las olas altas continúan desde el sábado y se espera que continúen durante los próximos días, aunque con un ligero descenso progresivo hacia mediados de semana», dijo Mora.
(Foto cortesía/Informat Caribe)
Nueva prensa en frio
El especialista advirtió que la situación no se normalizará en el corto plazo, pues se espera que en los próximos días ingrese un nuevo frente frío al Mar Caribe.
«Este nuevo empujón acelerará nuevamente los alisios, provocando olas altas en el Pacífico Norte. En el Caribe, las olas se mantendrán altas, con alturas entre 1,5 y 2,4 metros y máximas cercanas a los 3 metros», anotó.
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Erosión costera
Por otro lado, uno de los efectos más alarmantes asociados a estos eventos es la erosión costera, especialmente en el Caribe Sur, donde ya se han documentado importantes pérdidas de arena en varias playas.
“El proceso de erosión ya se está dando, hay evidencias claras y este proceso continuará porque no se dará el período de calma necesario para la recuperación natural de las playas”, advirtió Mora.
Además, el especialista explicó que si bien las playas pierden y ganan arena de forma natural, la frecuencia de olas de alta energía altera ese equilibrio.
A esto se suma el aumento del nivel del mar, que acelera la pérdida de superficie costera.
“Cada vez estamos perdiendo playa y territorio porque el mar se va adentrando más hacia el interior. Este es un problema real que afecta tanto a las Islas del Caribe como al Océano Pacífico costarricense y que debe ser atendido y monitoreado por las autoridades, incluidos los municipios”, concluyó.
(Foto cortesía/José Ugalde)